lunes, 24 de septiembre de 2012

FINAL FELIZ, AHORA DE VERDÁ



Resacosa, menstruante y sumida en ese letargo catódico que es para mí la siesta, he abierto los ojos justo cuando Hector se despedía de Teresa frente a su tumba. Estuve enganchada a Amar en tiempos revueltos las semanas en que el culebrón vespertino espanyol más visto se centraba en un romance lésbico y épico. Un amor largamente incubado y del todo prohibido: adúltero (Teresa estaba casada con Hector), incestuoso (eran cuñadas) y, sobre todo, ilegal (hablamos de dos mujeres en 1953, plena dictadura franquista nacional-católica en su etapa más gore). Además, Ana era una señorita bien, rica aunque empresaria, algo inusual para una mujer de su época. Había sido la jefa de Teresa en los grandes almacenes. Yo adoraba verla llegar a su lujosa casa, sola, y servirse aquellos copazos de brandy mientras mandaba retirarse al mayordomo sin haber cenado. Para colmo, estaba viuda y embarazada del difunto hermano de Teresa, fruto de una violación dentro del matrimonio.
Ana era fascinante. Su peinado de hondas, su elegancia, su inquietante y obstinada mirada, su valentía. Una de esas noches solitarias copa en mano, confesaba a su madre muerta en voz alta que siempre había estado enamorada de Teresa. Verbalizaba por primera vez la infamia, el amor imposible castigado con el rechazo social y la cárcel. Ya se habían besado una tarde en los grandes almacenes. A partir de ese momento, como cualquier amante, persiguió su objetivo: estar con Teresa.
Fue honesta con sus sentimientos. Ella sabía que era correspondida, pero que tendrían que derribar los muros más inexpugnables para poder estar juntas, al menos una vez. Vamos, lo que todo enamorado pretende. Y digo enamorado, porque a las mujeres en los relatos occidentales nos toca esperar, no actuar. El 14 de julio de 2010, Ana y Teresa por fin consumaban su amor, en la cama, como suelen consumarse los amores incluso cuando son protagonizados por dos mujeres. Yo me quedé extasiada.
Lo más alucinante para mí fue que se considera un auténtico hit televisivo, lo vieron millones de espectadores. Y el amor entre Teresa y Ana es tratado narrativamente como se cuentan los grandes amores. Digamos que el punto de vista al que la serie te arrastra bendice y celebra este amor. Con todo ese halo de imposibilidad que tanto nos deleita. Con toda esa emotividad que provoca sonrisas y lágrimas por verlas juntas al fin. Los libros, el cine y la televisión nos han enseñado a vivir la experiencia del AMOR como propio aunque sea ajeno e inventado. Por ese adoctrinamiento masivo, sobre todo hacia las mujeres, nos cuesta tanto aceptar que una relación romántica termine, o que sólo fue real en nuestro deseo. Y el AMOR legitima socialmente los vínculos, por ello me volvió loca que millones de gentes heterosexuales vibrasen con el romance imposible por fin consumado entre Ana y Teresa. 
Mi amada tia-abuela Gregoria es fan de Amar en tiempos revueltos. Quizás esto ayudó a que, cuando anuncié en una merienda familiar que tenía novia, me aconsejara: sé libre y sé feliz. Y que siempre desde entonces me pregunte por María y que ella misma se ocupe de revelar la buena nueva a familiares y amigos despistados: no lo sabes, Itziar es lesbiana. 
La historia de amor entre ellas es una de las más mimadas en este culebrón muy de la época ZP que ha denunciado la asfixia cotidiana y la represión policial de la dictadura franquista mucho más que otras series que pretenden que recordemos una Espanya gobernada por cierta recta indulgencia. (Siempre he sospechado que la bellísima y turbadora Pastora Vega abandonó a Imanol Arias porque ya no soportaba al aguafiestas señor Alcantara en casa.) 
Incluso el romance entre Teresa y Ana es narrativamente celebrado a pesar de que destruye una de las parejas más queridas y consolidadas de la serie, para colmo heterosexual y casada. Teresa deja a Héctor por Ana. Él durante algunas semanas enloquece, le sale el macho que lleva dentro pero que no es. No deja de ser un hombre que ha descubierto a su esposa en brazos de otra mujer (literalmente, juntas en la cama). Cualquier otro hombre de esa época las hubiera matado o denunciado. Pero él es un buen tipo. Pasado el berrinche inicial, acepta que Teresa ya no está enamorado de él y las deja marchar. 
Ellas se fugan a Santander donde Ana tiene una casa. Conviven como cuñadas con el hijo de Ana. Van reapareciendo, mi hermana me ha avisado durante estos dos años. Hasta que hace unos días me anunció: Ana y Teresa han muerto en un accidente de tráfico. ¡Fucking guionistas, siempre matándonos/castigándonos a las bolleras!
Héctor se está despidiendo de su gran amor frente a su tumba, sin rencor. Aparece en el cementerio un niño. Tras él, Ana y Teresa. Han simulado su muerte para comenzar una nueva vida en Argentina bajo otras identidades. En un lugar más propicio para su amor clandestino donde no sea tan fácil que las chantajeen y persigan. Y le han hecho un regalo a Héctor, su viudedad. Así podrá volver a casarse. Son tres seres de épocas futuras (o pasadas) atrapados en tiempos tan revueltos que sólo puedes vomitar. O resistir, construir, salir airosa, nunca renunciar... Se despiden con amor, ellas eligen un mañana. Juntas... ¡Benditos guionistas, gracias por inventarnos un futuro!



Itziar Ziga por Rodrigo Van Zeller

Y AHORA SÍ, ME DESPIDO YO TAMBIÉN POR AQUÍ. 
COMO DECÍAN AL FINAL DE CADA INFORMATIVO DE LA RESISTENCIA EN "V": 
BUENAS TARDES. Y BUENA SUERTE!!!!!!
DEJARÉ UNA SELECCIÓN DE TEXTOS QUE CONSIDERE MÁS PROVECHOSOS, Y AL CONTRARIO QUE CANTABA MARITRINI, ME IRÉ DESPACIO... PERO DEJANDO HUELLAS, INCLUSO BORRONES, COMO ESTE BLOG EXTRAÑAMENTE SUSPENDIDO E INACABADO EN EL LIMBO DE INFERNET...  

miércoles, 29 de agosto de 2012

A COCHABAMBA SE VAN...


... con nuestra ayuda, mejor. La Quimera Rosa y Transnoise se van a Bolivia. El proyecto se llama Akelarre 2.0 y hace unas semanas Ceci y Yan nos estuvieron contando cosas increíbles sobre ese país que es una isla de no violencia en América Latina, sobre las fabulosas cholitas voladoras y sobre sus brujeriles intenciones con las que van al centro autostenido mARTadero de Cochabamba. Estarán cinco semanas allá como artistas residentes, desarrollando el proyecto, contactando con las brujas del lugar, ofreciendo talleres y performances. Parten en octubre y el centro no puede ocuparse a penas de sus gastos. Así que han puesto en marcha una cosa rara que casi no sé teclear, una Crowfunding, para conseguir de aquí a su marcha 2400 euros. Os animo a colaborar con este akelarre transoceánico akí.


miércoles, 1 de agosto de 2012

POLÍTICA BASURA Y PROSTITUCIÓN por BEATRIZ ESPEJO



(Ella, la autocosificada y amiga Beatriz Espejo.)

El controvertido tema de la prostitución, una vez más, como fuente de íras de tiranos y salvadores; que tanto monta monta tanto.
 
Parece mentira que se intente pasar como asunto libertario el chantaje sancionador a las prostitutas proletarias cuando toda la sociedad no es sino un vulgar comercio sexual de lo más descarado. La moda nos vende sexo, la televisión nos vende sexo, el Ayuntamiento y la Generalitat venden sexo con licencias a explotadores de los macrocomercios de proxenetismo. Y ya no hablemos del estereotipo de prostitución mas aceptado: EL MATRIMONIO vulgar contrato legal de propiedad entre personas donde sexo-género-sentimiento e interés material conviven desde que el patriarcado fundó este arquetipo de relación interesada.  
Aplicando  la lógica supuestamente proteccionista que victimiza a la mujer ¿por qué no piden la abolicion del matrimonio? Acaso no es un vulgar contrato machista donde los hombres se apropían en esclusividad del sexo de las mujeres y le dicen al mundo esta vagina me pertenece? ¿Por qué no salvamos a las mujeres casadas aplicando la misma lógica que se aplica a las prostitutas? ¿Acaso la mujer casada y la puta no son la misma cara de la moneda?

Es más, las mujeres asesinadas cada año no proceden de la prostitución, sino del modelo idilico: la pareja estable.


Las politicas basura antilibertarias y tutelares inciden cada vez más en desposeer al individuo de sus decisiones demonizando unos estereotipos y promocionando otros, los clasicos, que interesan al poder.

Ejemplos:

No se permiten trileros, pero los politicos pierden el culo detras del macrotrilerio conocido como las VEGAS.

No se permite la prostitucion autónoma aquella que no deja dinero a terceros, pero dan licencias a puticlubs, promueven la pornografia (sexo-dinero) en canales de televisión, publicidad en medios, etc...

No permiten el torsonudismo, pero hacen pases de modelos en espacios publicos,  y las rebajas de "Desigual" una vez al año promociona prendas gratis a los clientes que asistan en ropa interior.

Penalizan la mendicidad tachandola de agresiva, mientras inyectan dinero a los sectores especuladores que llevan a las sociedades a situaciones catastróficas. 

Dicen luchar contra las mafias cuando son ellos la principal mafia al perseguir la autonomía y defender la especulación agresiva.

Dicen defender derechos de mujeres a las que previamente han tapado la boca y desacreditado su opinión.

Multan a las victimas del burka, ciertamente un esterotipo machista, ¿habría que multar al resto de mujeres victimas de prácticas machistas? ¿Por qué no a las monjas de clausura? por lo menos las del burka ven mundo, pero las clausuradas viven encerradas, sin voz ni voto, y haciendo trabajitos para gloria de los "machos" jerarcas de la iglesia. ¿HAY ALGO MÁS REPUGNANTEMENTE MACHISTA ? 
Pues sí, sí hay algo más machista, las mujeres que secundan el poder de dominio -en la extrema derecha, por ejemplo-. A estas señoras nadie les multará por lo que parece.


Cabe constatar, el colaboracionismo de tanta mujer en el poder con los métodos fascistoides de tanto político. Quizás porque el fascismo es masculino y la hipocresía femenina, los machistas del poder y sus mujeres se llevan tan bien.
Este tipo de señoras con el sindrome de EVA BRAUM -sensibles para sus "cositas de mujer puri" e indiferentes ante holocaustos ajenos- parecen adornar cada vez más los poderes facticos, aplicando hipócritas políticas destinadas a  discriminar a las mujeres que no son tan hipócritas y profesionales del sexo y género como ellas.

Porque está claro, a las pruebas hay que remitirse, que la sensibilidad de la mujer en el poder parece ser exactamente identica a la del machista; mujeres que odian a otras mujeres a las que desposeen de voz y capacidad de obrar.
Hipócritas que se revuelcan en modelos judeocristianos de dominio patriarcal. Verdaderas "profesionales de género" que buscan seguridad y acomodo en el invento machista de dominio y jerarquización como la política. 
¿Por qué odian a las prostitutas todas estas maripuris del poder?
CUANTAS FELACIONES TIENE QUE PRACTICAR UNA PROSTITUTA PROLETARIA PARA PAGAR UNA MULTA DE 3000 EUROS? 
¿Y nos pretenden hacer creer que ese es el camino de la liberación femenina?

Dice un dicho popular: "DE PUTA A PUTA TACONAZO". Y esa parece ser la principal fuente de discordia, la rivalidad femenina por  ganar la atencion del macho y la subordinación y fidelidad a modelos de propiedad sexual. Todo un clásico implantado por el machismo en las mentes femeninas.

Ejemplo:
Suecia penalizó la prostitución despues de que el Rey pidiera perdon por la macroorgias que se montaba con prostitutas. Decidieron penalizar para librarse de las verdadera molestia, las mujeres que vivian de la economía másculina, aunque claro, el mayor putero del reino no pisó mazmorra alguna, faltaría más.
Mientras su majestad la Reina aplaudía la decisión: No más putas, no más competencia. Fuera mujeres sexuales autónomas.
Y mientras, se supone, perdonaba los deslices del supuesto agresor, su marido, el contratado, del que no se divorciaría -faltaría más. Al fin y al cabo esa es una de las grandes labores de la mujer profesional: tragar con lo que no desean del otro mientras se amoldan a lo que se espera de ellas: la fidelidad al patriarcado y a los intereses de los roles de género clásicos -ergo- machistas.

Cabe decir que desde el feminismo verdadero, aquel que pretende liberar no solo a la mujer, sino al individuo, no estamos por la labor de perseguir a las mujeres que defienden en primera persona su autogestión absolutamente legitima de supervivencia sexual. Si las mujeres nos podemos casar y así vendernos de forma vinculante al más rico, también nos podemos alquilar de forma no vinculante para nuestra conveniencia.  O pagar  por sexo, faltaría más. 
Si podemos alterar la sexualidad reproductiva para nuestra conveniencia -entiendase aborto, píldora- también la conveniencia en primera persona regirá el resto de cuestiones sexuales.

No existirá igualdad mientras las jerarquías alimentarias existan,  las proletarias bien que lo sabemos.
El verdadero feminismo no puede permitir que las mujeres jerarquizadas y favorecidas por el patriarcado acaparen el protagonismo  del resto de mujeres, o acabaremos haciendo justicia fabricando una paridad histórica donde aparezca alguna Adolfita Hitler, demostrando así, que somos tan capaces como los hombres.

Porque al final no es la prostitución un problema, el problema son los salvadores-dictadores de la humanidad, como siempre defendiendo "nobles valores de subordinación sexual" impuestos con el garrote vil y con las típicas políticas basura.

Bea Espejo
Autora de MANIFIESTO PUTA
miembro del movimientotransputamaricabollonegrafeminista

viernes, 27 de julio de 2012

UN GILIPOLLAS MAÑANERO Y LA FABULOSA ALICIA MURILLO

Mientras me sigo planteando cómo deshacerme de este blog sin quedar numantinamente aislada en la red (no tengo facebook ni nada que se le asemeje), pasan los meses y la limusina yace cada vez más desguazada en el descampado de mi vida. Nunca se me dio bien zanjar las cosas con dignidad, probablemente por simple pereza. Acabo de regresar a casa con una garrafa de agua y la mala hostia de todos los súcubos del infierno. Como María duerme, me expreso por aquí para calmarme y transformar la rabia en mensaje mañanero a la humanidad. Debían ser las once cuando he amanecido, el aire en Barcelona arde. Mi cuerpo ha gritado: agua. No quedaba embotellada y la del grifo... cualquiera que haya habitado el Raval sabe que no es una opción. Me he calzado las chanclas y un vestido de algodón ancho de tirantes. Desde casa de María hasta el ultramarinos pakistaní más cercano hay apenas un minuto. Suficiente para toparme con varios gilipollas mirones. Mantengo la cabeza alta y la mirada fija al frente, a veces ignorar su acoso presencial es mi respuesta elegida. No quiero que las primeras palabras que salgan de mi boca este día que promete ser tan amable como otro en mi vida vayan dirigidas a un anónimo acosador. Me hago con mi bidón de cinco cristalinos litros y regreso a mi guarida por otro camino. Entro en el portal y la puerta no se cierra tras de mí. Normalmente soy yo la que la empujo para asegurarme de que nadie se cuela, ya intentaron violarme así cuando tenía quince años una tarde de domingo. Pero hoy estoy medio dormida y son las once de la mañana, conyo. Voy por el quinto escalón cuando una voz masculina me reclama a mi espalda. "Perdona, perdona, ¿dónde te has hecho ese tatuaje? Es que venía mirándolo detrás tuya y bla bla..." Cualquiera a quien le interesen mínimamente los tatuajes sabe que es una pregunta de lo más gilipollas, pero aún mi empatía compulsiva con el prójimo me lleva a informarle sobre la ciudad en la que me tatúe. Entonces, tras su estúpida pregunta trampa ese imbécil que me ha seguido hasta el portal e interpelado engañosamente me suelta: lo que más me gustan son tus pechos ahí sin sujetador (y mueve sus manos simulando el movimiento). Le contesto cínica algo como: tú eres un poquito gilipollas, seguirme para decir semejante chorrada,... Vamos, lo que se me ha ocurrido en el momento sin mostrarle la indignación que ellos buscan. Sabía que no me encontraba en una situación de peligro a pesar de su asalto, pero jode que el primer contacto con el mundo exterior sea tan miserable.  Él tiene acento andaluz, lo indico solamente porque su aspecto es de pijo sevillano. O de marica estirada. Es a lo que iba. Amigos maricas, tal y como están las cosas no esperéis nuestra espontánea amabilidad y reconocimiento. Y no os quejéis si lo primero que nos sale al toparnos con vosotros sino os conocemos sea una mueca de hastío. Ya no es tan fácil distinguiros y ellos, los machos, son un incordio permanente en nuestras vidas. En el mejor de los casos. 
Al entrar en casa diviso a María tumbada, espléndida y desnuda. Ya tenemos agua. Y yo me celebro por ser bollera. One more time.






Y aprovecho para colgar (si es que esta vez puedo, no, parece que no) uno de los últimos vídeos de la fabulosa Alicia Murillo en su serie El cazador cazado. Hoy hubiera sido una ocasión perfecta para grabar al mameluco que no ha podido resistirse a perseguirme e importunarme por el movimiento de mis tetas. Alicia explica detallada y certeramente qué hay detrás de esos piropos (qué palabra más horrenda) que tratan de resituarnos a las mujeres cotidianamente en la vulnerabilidad que nos reserva este heteropatriarcado tan asfixiante como el aire que me circunda hoy en Barcelona.   


 http://atravesespejoalicia.blogspot.com.es/

jueves, 28 de junio de 2012

SYLVIA RIVERA, NUESTRA MAMMA QUEER


Ella, nuestra princesa guerrera. Dedico estas líneas al gran Warbear -qué ganas de volver a verte y a bailar con tu teknoakelarre horas- y a mis adoradas puttanas, IdeaDestroyingMuros, con las que me reencontraré mañana en Donosti.


Una vez el fabul-oso Francesco Macarone AKA Warbear me dijo que había conocido a Sylvia Rivera y yo me quedé con cara de ameba. Él, muy sabio y cero arrogante, me miró pasmado: ¿hablas de feminidades subversivas y no sabes quién fue Sylvia Rivera? La del taconazo contra la policía en los disturbios del bar Stonewall de Nueva York a finales de junio de 1969. Hoy 28J, celebramos que las bolleras, travestis y maricas una noche se hartaron del acoso, las redadas, las detenciones con posterior violación en comisaría, y resistieron durante tres días en una batalla épica que ha fraguado la leyenda de nuestra lucha por existir (y disfrutar) como desviadas sexuales. A pesar de que por mi ventana entra el aliento de las calderas del infierno -o quizás también por ello-, se me erizan hasta los pelos que he segado de todo mi cuerpo al pensar en Sylvia Rivera y en todo lo que aconteció aquellas largas jornadas que fundaron nuestra posibilidad. 
Se encendía una luz roja en los tugurios del Greenwich Village, donde hoy una intersección de calles lleva el nombre de esta Mamma Queer, y todas las parroquianas sabían lo que iba a suceder. Entonces una ordenanza de la ciudad prohibía portar tres prendas o más que no correspondiesen al género médica y socialmente impuesto. Por supuesto, según unos códigos estéticos de binarismo heteropatriarcal de lo más rancios. Las marimacho y las travestis comenzaban a intercambiarse la ropa mientras la policía entraba como Atila, con la violencia que despliegan en cualquier parte del mundo al asaltar los zulos de las criminalizadas e indeseables. Pero aquella noche había muerto Juddy Garland y en el bar Stonewall celebraban un homenaje. Esta vez, estalló la rabia. Durante tres noches con sus días, la zona permaneció acordonada por la policía y las multitudes desviadas -lo que hoy llamaríamos queer o LGT- defendieron como fieras su pequeño pero imprescindible lugar en el mundo. La lesbo-homo-transfobia legal, social y cultural de aquella época sólo podemos imaginarla si recordamos las décadas de lucha que hemos necesitado librar desde aquel momento fundacional. Y para ello, como todos los pueblos y comunidades, hemos construido y narrado nuestra propia gesta. Se dice que Sylvia Rivera lanzó su tacón de travesti contra la policía. ¿Cómo no celebrar el 28J? 
Como casi todas las mujeres trans que conozco, Sylvia tuvo que marcharse de casa siendo una niña. Abandonada por su padre y tras el suicidio de su madre cuando sólo tenía tres años, quedó a cargo de una abuela que nunca aceptó la feminidad manifiesta e irrenunciable de su nieto. Había nacido en Nueva York en 1951, en plena posguerra ultraconservadora y patriarcal. (Cuando pienso en toda la esperanza y la libertad que nos arrebataron tras la II Guerra Mundial me pongo muy conspiranoica, como diría mi querida Sayak.) Con once años, ya vivía en la calle arropada por una manada de drag queens. De origen portorriqueño-venezolano, fue puta, yonky, sin techo, transexual y activista siempre. Luchó contra la guerra del Vietnam, a favor de los derechos de las mujeres, de la gente sin hogar, de las adolescentes que tenían que fugarse de casa para seguir viviendo, de las lesbianas, gays y transexuales, de las trabajadoras del sexo, de la población chicana más joven y empobrecida, contra la estigmatización del SIDA y de los drogodependientes. Y cuando digo luchó me refiero a organizó, coordinó, protestó, arropó, formuló, visibilizó,... Fue incansable, callejera, desbocada. Y la encrucijada de opresiones (raza, género, clase, adecuación social,...) que marcó su vida explica mejor que nada qué es esa cosa del queer. Y también qué es esa cosa del feminismo. Incluso a los obreros de la construcción a quienes instruía en igualdad -con La Crisis se ha prescindido de estos contenidos en sus formaciones- les mostraba a Sylvia Rivera. Mujer, travesti, chicana, puta, yonky, sintecho, activista siempre. Ahí la tenéis. Fundadora de nuestra leyenda. Así que. celebrad, malditas. 
Y, como a pesar de que las paroles me explicaron cómo subir vídeos, no tengo tiempo de seguir sus instrucciones, mirad esto!!!!
http://transexualidad-euskadi.blogspot.com.es/2006/04/sylvia-rivera-todava-la-recordamos.html
Me ha hecho llorar. "Los libros dicen que fui la primera en lanzar un cóctel molotov. Tengo que decir que fui la segunda." Así que fue mucho más que un tacón...




Manifestación por el 28J en las Ramblas de Barcelona, en 1977. Estas marchas se consideran también míticas y pioneras en el mundo. La lucha LGT es un camino de rosas con muchas y muy jodidas espinas. Esta foto me vuelve loca...  Por cierto, hoy en Iruñea rendiremos tributo a las maricas que follaban durante el franquismo en los baños de la antigua estación de autobuses. Olé, por tantas corridas clandestinas y gozosas. Para allá que me voy... 

ZORIONAK PERVERTIDAS DERR MUNDO

jueves, 26 de abril de 2012

martes, 6 de marzo de 2012

NO ME CREO QUE SEA ESA

Ayer me sumergí morbosamente en el telefilm que estrenaba Tele5 sobre la Pantoja. Esta mujer tiene menos esperanza de que la dejen en paz que Afganistán, como diría Doris Lessing. Para colmo, la cadena que levantó la veda sobre la tonadillera aprovechó el día que hubiera cumplido años su difunto y torero marido para dedicarle semejante regalo a ella. La película, para colmo del mal gusto, arranca precisamente cuando la viuda comienza a recuperarse emocional y profesionalmente. Y se centra, por supuesto, en la leyenda de su relación con la lesbiana más ultrapoderosa y megapérfida de todos los tiempos: Encarna (el Mal) Sánchez. Lo mejor que se ha dicho y se dirá sobre ellas fue aquel especial nochevieja 1991 de Martes y Trece. Yo lo vi en directo y no me enteré de nada, qué ingenua era. Pero me morí de la risa. Mucho después llegó El Tomate como lo cuatro jinetes del apocalipsis, y me enganché cual mona a su árbol. Cómo se sobraban, por Dior. Llegaron a señalar que, cada vez que Encarna llegaba a Barcelona, desaparecían varias púberes vírgenes. Eso sí que es encarnar a la lesbiana aristocrática y depredadora al gusto del imaginario más heteropatriarcal. La Barberá parece una teletubi al lado de la maligna Sánchez. No de Marta, claro está. (Jo, por qué estaré tan brillantemente dotada para formular temas de tesis y tan vagamente para acometerlas. Imaginad: Dos rubias Sánchez, dos modelos contrapuestos de mujer. Ya me acusaron una vez en Gente de "llevar a la Pantoja a la universidad" cuando impartí en Sevilla un taller de Pantojismo. Hasta pusieron unas declaraciones de la mismísima hastiada de que todo el mundo quiera aprovecharse de su nombre. Justo acababan de detenerla por el caso Malaya y las cámaras nos perseguían a nosotras. Hasta una redactora del programa de AR le interrogó a Beatriz Preciado -organizadora del seminario- por la teoría qeerr. En cuanto comprendieron que éramos unas freakis feministas, pasaron para siempre de nosotras, afortunadamente.)
Pero anoche, no fue la enésima reproducción del paradigna lesbiana mayor mala inicia a jovencita despistada lo que me enervó, sino semejante retrato sin sangre a lo ameba zarandeada por el destino que se ofreció de La Pantoja. Coincido a pies juntillas (qué expresión más ridícula, nunca la había utilizado) con el gran amigo telecotilla de la última tonadillera viva (¿por qué siempre daremos a Mari Fe de Triana por fenecida?) Luis Rollán: lo peor de este telefilm es que I.P. quede privada de la más mínima personalidad alguna. Ni cuando dedican una narración a una mujer son capaces de dotarla de carácter propio. Parece un personaje secundario en su propia historia. No hay nada más enfermizamente machista, qué obsesión con arrebatarnos la voluntad. Todo, todas, le pasan por encima. Simplemente, no me lo creo. Una pena, tanta pasta (lo mejor es el vestuario de la mismísima y esas gafas de sol de viuda mafiosa) y tanta intromisión para desposeerla de si misma, quien sea ella. Pero seguro que no es esa. De tan difuminada, ni mala la pintan.

"Aquel primer taller de Pantojismo, allá por el 2004. Esta foto me ha ayudado sobremanera a perseverar en una de las decisiones más difíciles que tomo en mi vida de vez en cuando: dejarme crecer el flequillo. Ya queda menos."

viernes, 24 de febrero de 2012

MARIEL...


Quizás no llegué a toparme con ella más de cinco veces pero ayer, al enterarme por Ca la Dona de su muerte, lloré como una niña. Joder, el mundo es mucho más prometedor cuando una sabe que lo habitan mujeres como ella. Abogada, investigadora, activista, volcada en las mujeres migrantes. Con su melena de amazona que olía a tierra tras una tormenta de verano y una fuerza cálida e irónica que te envolvía en su presencia. La recuerdo saliendo de aquella reveladora conferencia de Beatriz Preciado en el MACBA en 2002. Todas delirábamos de admiración ante nuestra mesías queer. Y Mariel Araya exclamó divertida: "es todo muy interesante, pero yo soy feminista de la diferencia. Y las feministas de la diferencia somos huesos duros de roer". Hoy más que nunca me encantaría charlar con ella sobre lo que he llegado a entender como excesos en las posturas más desgeneradoras que nos abocan a un salto al vacío. O ni eso. Más bien a interminables debates palaciegos que ahuyentan a menudo aquellas alianzas que decían propiciar. Cada día entiendo el feminismo más como un péndulo dulcemente escacharrado que nunca llega a quebrarse. Y los excesos son para mí tan necesarios como inevitables.
Pero, sobre todo, la recuerdo aquel primer Sant Jordi sin La Petu (Myriam Cameros) de 2004 en la parada de Pròleg. Yo estaba añorante y tristona. Ese día, que es mi fiesta catalana preferida, ya no era lo mismo sin el sarcástico entusiasmo de mi recién mudada amiga. Apareció Mariel, esplendorosa como siempre, y dejé de sentirme extrañada al instante. Me masajeó los hombros mientras nos hacíamos confidencias de adolescentes. Estaba pletórica, iba a venir a buscarla Él. Me dijo juguetona: "me siento muy perversa, cuánto me gustan los hombres siendo tan feminista". Adoro a las mujeres que viven su heterosexualidad desde tal desdramatizada y crítica conciencia.
Empiezo a sospechar que envenenaron todas las ediciones de El Segundo Sexo con plutonio. O que las feministas somatizamos demasiados dolores del mundo, como las folclóricas.
De cualquier manera, el mundo es más habitable y excitante sabiendo que lo habitan para siempre mujeres como Mariel Araya.

(Cuadro de Myriam Cameros.)

miércoles, 22 de febrero de 2012

ENTREVISTA (íntegra) EN AUX MAGAZINE

Gracias a Sofía, de La Canica, por mandarme esta imagen sublime del brasileiro Derbyblue. Y lamento que la fiebre me impidiera asistir al Febrero Feminista de Zaragoza... nenas, ¿nos vemos en marzo?

SILVIA ANDRÉS. El verdadero problema vasco, como cantaban Lendakaris Muertos, es que aquí no se folla. Si ‘el otro’ está ahora en vías de solución... ¿podremos conseguir acabar también con este? Es, en esencia, la pregunta que recorre el fresco, realista y divertido libro de la periodista y productora postporno Itziar Ziga (Rentería, 1974), titulado ‘Sexual Herria’. Esto no va de gags a lo ‘Vaya Semanita’. No. No. Es un ensayo, una exposición -casi una bofetada de realidad- de las causas y las posibles soluciones “para llegar a una Euskal Herria reputificada”.


Mucho Guggenheim, mucho metro, nuevo estadio de fútbol y... ¡en Bilbao no tenemos lujuria! ¿No crees que las jóvenes generaciones ya están poniendo remedio?

Hummmmm. Yo siempre escribo para accionar. El fatalismo no deja de ser una mueca de dominadas. Contra ello, rescato y reinvento a nuestras antepasadas putas, las sorginas. Y grito (de placer): no siempre fuimos un pueblo apocado y minimalista.

Y va el Ayuntamiento y encima pone una ley contra las conductas incívicas. ¿Qué pasa, que quieren que seamos una ciudad cosmpolita y encima tengamos menos lujuria?

El ayuntamiento de Bilbao se ha cubierto de gloria con una ordenanza que prohíbe el sexo callejero, no sólo ya la prostitución. Regulan lo innecesario para que nos sintamos culpables hasta de lo que no hacemos. ¡Maldito catolicismo! Espero que, con lo dadas que somos a contrariar, nos dé por follar como locas a pleno sol. O xirimiri.

¿No será que somos unos expertos en el onanismo y nos da pereza socializar?

Por mucho que te gustes a ti misma, nadie desprecia carne ajena. Sospecho que se nos instaló, con la leyenda del rh negativo, reivindicar la discreción como seña identitaria. Nunca entenderé porque exhibimos orgullosas nuestro alcoholismo y criticamos sin embargo la lujuria expuesta. ¿Qué tiene de interesante defender esa separación tan estricta entre ser putas en la cama pero monjas (o gudaris) en las calles?

Cada vez quedan menos paraísos lascivos y habitables a los que huir. ¿Alguna pista por si no conseguimos reputificar Euskal Herria?

Desde mi sexilio personal, siempre recomiendo a toda vaska que desee empoderarse como golfa una temporada en Barcelona. Hay otros supuestos edenes tropicales que a mí me resultan de un machismo insoportable. De todas formas, prefiero celebrar cada día el advenimiento de Sexual Herria. Ya no tengo ganas de sexiliarme indefinidamente más.

Dices que “te bajas las bragas” antes quien haya sido capaz de transitar una vida guarra y plena sin necesidad de escapar de Euskal Herria. ¿No conoces ni un solo caso? ¿Ni uno? ¡Socorro!

¡Quien soy yo para hablar de las trayectorias sexuales de las demás! No es mi intención. Sí que he conocido, en carne propia y ajena, sexilios de vaskas hacia Barcelona en busca de esa liberación que significa dejar de sentirte autovigilada, por ti y por el pueblo. Ese maldito "qué dirán" que nos coloniza para marchitarnos en la flor de la vida, que es siempre. Pero si que me han contado que hay quien se los pasa teta sin cruzar nuestras mugas. Y esto sólo confirma lo que yo sospecho: que la mojigatería nos ha sido impuesta, por tanto, es reversible.

Se adoctrina a los hombres a ser homófobos y demostrarlo. Y a las mujeres a negar que son putas. ¿Somos más putas las chicas y más maricones los hombres de lo que piensan?

Of course. Lo más interesante es comprobar cómo se nos insiste tanto desde la moral establecida, es decir, la que naturaliza nuestra dominación, para que temamos más que al diablo a desear ser maricas, bolleras, travestis o putas. Las parias del género. El estigma puta domestica a las mujeres para conformarse en los frustrantes límites de la feminidad adecuada, por lo tanto, subalterna. Incluso a defenderla como si fuera un privilegio en vez de una maldita trampa que te condena a una vida frustrante y aburrida.

¿Pero quien tiene el problema realmente? Los hombres o las mujeres o ambos. Porque si preguntas todos dirán que quieren follar. Entonces qué pasa, ¿es falta de comunicación o mentimos?

Respecto a la heterosexualidad (obligatoria, y ese es el problema), se programa a mujeres y a hombres para no entenderse. Ninguna revolución que pretenda una sociedad más justa y habitable se alcanzará sino desintegramos la desastrosa cultura del amor romántico que hemos heredado ni el heterodestino. Los cortejos, por ejemplo, en nuestros bares son dantescos.

¿Has dilucidado si mostrar cuerpos de mujeres es opresivo o puede ser liberador?

Uno de los grandes retos del feminismo ha sido arrancar al patriarcado el monopolio de la representación femenina. Llevamos décadas reinventando nuestra desnudez, nuestra imagen más sexual. Eso de que las feministas odiamos la pornografía es una leyenda urbana alimentada por el patriarcado para defenderse de nuestra insurrección, para ridiculizarnos. Y para, de paso, volver a despojarnos de nuestra autodeterminación sexual. Hay muchas feministas ahora mismo creando porno, pasen y vean.

Gayle Rubin dice que “La única conducta sexual adulta legal en todas partes es colocar el pene dentro de la vagina en el matrimonio”. Dios mío, ¿todavía no hemos superado esa etapa?

La historia no es lineal y ascendente, el progreso miente. Hay épocas de regresión de valores, que suelen ir de la mano con crisis económicas programáticas, en las que la moral hegemónica pega un golpe encima de la mesa en plan “se acabó el buen rollo”. Foros de la familia heteroespanyola (no es delirio mío, fíjate en qué bandera blanden) que salen a las calles para que maricas y bolleras no tengamos ningún derecho. Y sino estamos alertas, pueden volver a meternos en el armario de la miseria sexual otra vez a todas. Y a todos. La homofobia, por ejemplo, afecta a toda la población porque regula lo que se considera sexualmente adecuado o aberrante. Pero suele pasar que cuando llaman a tu puerta, ya es demasiado tarde.

Afirmas que las vascas carecemos de atractivo sexual para España. ¿Seguro que no les ponemos un poco y simplemente no lo dicen?

Jajaja, esta es una de las afirmaciones macarras con las que adoro decorar mis libros. Me refiero a que el prototipo de vaska es una mujer fuerte, decidida y con mala hostia. Pues qué bien. “Dame mujeres con carácter”, solía decirme mi amona. Las que habitamos los límites de la feminidad solemos ser retratadas como abyectas sexualmente. Aunque por otro lado, los machos desean en secreto aquello que más temen.

A pesar de todo este panorama nos das esperanza y aseguras que la “¡la euskal mojigatería tiene cura!”. ¿Para cuándo? ¿Por dónde empezamos?

Creo que estamos viviendo un momento históricamente prometedor, hemos salido de una encrucijada. Podemos empezar a mezclarnos más sin mantenernos tan sectarios. Nuestra gudari interior puede empezar a destensar su postura marcial y hacer la puta. ¡Qué así sea!

lunes, 30 de enero de 2012

ASUNTOS TE(x)TILES




Ay, el revuelo que puede llegar a desencadenar una teta. Últimamente, la inconveniencia de mostrar un pecho femenino me arrastra a los lugares más insospechados, tribunal inclusive. Ahora Facebook (esa obsesión colectiva a la que me he negado por ahora, ¡yo lo que necesito es menos hiperrelación y más filtros, no mayor accesibilidad!) ha censurado la portada de Sexual Herria de la página de Txalaparta. Esa maravillosa teta de mi amada María les resulta inacepatble a los reguladores morales de la red social. Yo me pregunto, ¿sólo les molesta esa emergencia mamaria o también que se dé en medio de una erótica lésbica? Hummm, a mi no me cabe la más mínima duda. Porque la portada de Sexual Herria, obra del genial Rodrigo Van Zeller, a mí me parece tierna, costumbrista, hasta algo contenida. Que María y yo aparezcamos más hieráticas de lo habitual en esa instantánea fue casual: los malditos mosquitos tigre, la altura de la roca y mi rodilla izquierda, magullada por una lesión todavía sin diagnosticar que me hice en la fiesta de la Muestra Marrana cuando emulaba a un híbrido entre Jennifer Beals en Flashdance y algún dantzari en pleno aurrezku. Pero a mí me encanta esa cierta timidez que desprendemos porque encaja providencial..., qué coño, brujerilmente con esa reputificación de la que hablo en el libro. Además, no soy gilipollas, no voy a autoboikotearme publicando una foto en la que yo pienetro a María, por ejemplo, con primerísimo plano de vagina dentata. Una vez José Pons, mi editor de Melusina, me recomendó que no reprodujera el dibujo íntegro que las fabulosas O.R.G.I.A. me habían entregado para Un zulo propio porque entonces el libro no se exhibiría en los escaparates ni expositores. Y quizás alguna lectora más tímida no lo leería en el metro para evitar acosos y réprobas miradas. Y yo adoro los escaparates y a mis lectoras. Así que entre todos ideamos que la portada fuera esta...



... y, al desplegar la solapa aperecía esta.

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Por aquella época, entrevisté a la genial cineasta iraní Firouzeh Khosrovani. Y me pareció tan lista, tan guapa y tan maja que le regalé Un zulo propio. Ella ha decidido vivir en Irán y luchar por la apertura social allí. (Ahora se me ocurre que vaskas e iraníes compartimos una entrega tozuda e irresistible a nuestro pueblo, de ahí mi retroséxodo.) Así que le dije: qué bien, un libro mío llegará a Irán antes que yo. Entonces ella vío el dibujo completo de la solapa, con giganta a punto de devorar vaginalmente la torre Agbar, sonrío y me dijo: me temo que no, podría tener problemas al entrar en mi país. Me escribió al poco tiempo para decirme que el libro le había encantado. Ella tiene un documental maravilloso, Rough cut, en el que retrata la ingeniosa resistencia de comerciantes textiles en Teherán para no acatar la norma de los guardianes de la revolución islámica que les prohibe mostrar las prendas sobre maniquíes de cuerpos contundentemente femeninos. Volvemos a las tetas, a las caderas, a las redondeces. Hay qué joderse, qué obsesión contra la voluptuosidad. Me alucinó conocer la destreza con la que tenderos de pequeños negocios reproducían cuerpos de mujer a través de un entramado de hilos colgantes. Porque las que estaban prohibidas en sí eran las maniquíes. Y, una vez más, la astucia burló a la estupidez de la censura. Para concluir: mi teta y yo. No vaya a decirse por ahí que sólo me gusta mostrar (problematicamente) las de las demás



Y la nota de prensa de Txalaparta sobre el asunto tetil...




Mediante esta nota de prensa, deseamos comunicar a la opinión pública que Facebook ha decidido retirar de la página que Txalaparta tiene en dicho sitio web la portada del libro Sexual Herria, de Itziar Ziga, porque, al parecer, incumple las normas de dicha empresa. Desgraciadamente, no es la primera vez que sufrimos este tipo censura; cabe destacar que algo similar nos ocurrió con el video de la presentación del libro Pornoterrorismo, de Diana J. Torres, que fue retirado hace nueve meses de Youtube aduciendo razones similares. En ambos casos, lo único que se muestran son unos pechos de mujer. Al igual que hicimos entonces, volvemos a denunciar públicamente la falsa moralina y el ataque a la libertad de expresión que supone esta censura sexual y, en general, cualquier tipo de censura. Podemos contemplar en Internet o en cualquier medio de comunicación, torsos desnudos de hombres, ejecuciones, agresiones y fuerza bruta, matanzas de seres humanos o animales, imágenes inmorales e indecentes del hambre que ocasiona ese mismo sistema que “vela” por nosotros, por nuestra moralidad. Sin embargo, se censura la portada de un libro que muestra el pecho desnudo de una mujer.
Ante estos hechos, queremos denunciar la moral sexista y heteronormativa que impera en nuestra sociedad y que, precisamente, queremos combatir mediante libros como Pornoterrorismo o Sexual Herria. Está claro que esta lucha tiene muchos campos de batalla y, sobre todo, que está todavía por ganar. Por todo ello, hacemos un llamamiento a la sociedad a denunciar y combatir este tipo de ataques de índole neoconservadora.


viernes, 30 de diciembre de 2011

APUNTES SOBRE LA EXTRACCIÓN MENSTRUAL Y FE DE-RATAS EN Sexual Herria

No acostumbro a traer aquí imágenes de mujeres asaltadas, pero a una le puede a veces la belleza. Además, el mito de caperucita no sólo ha amortajado la sexualidad femenina, sino también la existencia de los lobos (y las lobas). Relatos moralizantes como este han contribuído históricamente a que el hombre blanco extermine a esta especie de amplias zonas del planeta desde esa dominancia que conquista los cuerpos de los pueblos indígenas, de las mujeres y de todas las criaturas no humanas. Caperucita advierte a las niñas de que su regla las convertirá en violables irremediablemente, las prepara para asumirse vulnerables, incapacitadas para defenderse. Por tanto, mejor que se busquen un leñador que las proteja de otros machos. El bosque es la tierra sin dueño en la que no deben internarse para evitar que su sangre femenina atraiga a las fieras. Esa sangre que se nos resbala entre las piernas como una maldición patriarcal.


Todo esto viene a cuento de que estoy ovulando, mil hormiguitas recorren mi vientre. Y quiero rectificar algo que atribuyo en Sexual Herria a mi amiga Julia Munarriz de manera errónea. Yo aseguro que ella, para mí un tesoro inagotable de saberes feministas entorno a la sexualidad y salud de las mujeres, nos contó en Granada que en las jornadas estatales de 1979 de la misma ciudad algunas mujeres se enseñaban a otras a extraerse el óvulo menstruante. Julia me aclaró que no dijo eso, sino que aquella noche nos explicó que el colectivo de mujeres por la salud de Bostón revelaban esta técnica en la que aprovecho para indagar. Así que, las que estuvieron allí, que no empiecen a lamentarse por haberse perdido esas sesiones. Me las he inventado yo desde la evocación extasiada de las palabras de Julia.


He encontrado esta descripción por el magma de la red:

"La extracción menstrual es una técnica que surgió en la década de los 70 que consiste en succionar la sangre menstrual directamente a través de un mecanismo denominado Del-EM compuesto por dos cánulas conectadas a una jeringa y un recipiente colector respectivamente. Cuando se aprieta la jeringa se crea un vacío en el bote y el contenido del útero queda depositado en éste. Es un método sobre todo casero propuesto en Estados Unidos por Lorraine Rothman del grupo Feminist Women’s Health Center cuando el aborto estaba prohibido. Se disfrazaba como un modo ‘cómodo’ de eliminar la menstruación abundante, no obstante en la mayoría de los casos lo que se realizaba era un aborto en fase temprana. Su uso se hizo común sobre todo en mujeres de zonas marginadas donde la interrupción del embarazo era imposible. Debía realizarse antes de la sexta semana y miles de mujeres acudieron a él."


La Extracción Menstrual es mucho menos agresiva que el raspado de los abortos más convencionales y tiene además otra gran ventaja, puede realizarse entre mujeres sin intervención médica. De lo que he investigado sobre esta técnica de autogestión reproductiva parida por el feminismo, hay un episodio que me eriza hasta los pelos que he segado de mi cuerpo y vuelve a mis hormiguitas uterinas locas de placer. Lo transcribo como lo encontré, al parecer de un panfleto anarquista en inglés:


"A principios de 1977, luego del golpe de estado en Chile, un grupo de prominentes activistas de la salud de la mujer, entre ellas la autora feminista Barbara Ehrenreich, Sally Guttmacher, una muy conocida activista y profesora de Health Education en New York University, y la fallecida Bobbye Ortiz (mas adelante en detalle desde la perspectiva chilena), editora asociada de larga data de The Monthly Review, formaron Action for Women In Chile (AFWIC), pues estaban preocupadas por las condiciones en las que vivían las prisioneras políticas chilenas. Este grupo empezó a trabajar con un grupo de chilenas que pidieron información sobre el aborto. Las chilenas estaban particularmente interesadas en encontrar técnicas de auto-ayuda que pudieran ser útiles para las presas políticas que eran violadas en prisión."


En boca de la doctora, feminista y prisonera política chilena Marisa Matamala, "en Ciudad de México, desde mediados de los 70 y a partir del impacto de la Conferencia Mundial de Mujeres del 75, de la irrupción del libro Nuestros Cuerpos Nuestras Vidas del Colectivo de Boston y del ascenso del movimiento en México, las feministas norteamericanas entonces residentes en ese país, Bobbye Ortiz y su hija, invitaron a mujeres del MIR chileno exiliadas en ese país - que se aprestaban para retornar a Chile - para conformar un taller de autoconocimiento del cuerpo y regulación de la fertilidad.Contaban con el apoyo de varias feministas norteamericanas que desde EEUU aportaban sus conocimientos y compromiso.El propósito del taller de autoconciencia y autoayuda era adquirir control y soberanía sobre los cuerpos, al punto de hacer efectiva la autonomía de cada mujer en materia de regulación menstrual. Se elaboraron cartillas para ser aplicadas por las mujeres que luchaban en la clandestinidad durante la dictadura. Fue una experiencia muy marcadora que empoderó a las mujeres miristas y que además, les entregó herramientas para enfrentar el machismo de la izquierda tradicional y revolucionaria, fortaleciendo el proceso de reflexión feminista iniciado en el campo de concentración de Tres Alamos, y enriquecido en el exilio por la relación con las europeas de la época".


La trabajadora comunitaria e ilustradora de manuales sobre la salud de las mujeres de Los Ángeles Suzann Gage explicó visualmente la técnica en un panfleto que recorrió de mano en mano todo el mundo. Parece alucinante que no nos haya llegado nada de todo este movimiento, hasta que nos lo reveló Julia. En América Latina se está librando de nuevo una batalla colosal por parte de miles de feministas por la autodeterminación de nuestros cuerpos frente a una nueva ola de penalización brutal. En países como Chile o Nicaragua está prohibido el aborto en todas y cada una de sus circunstancias. Yo conocí a varias de estas activistas en Ecuador, superjóvenes, aguerridas y megaformadas. Y parece que la técnica de extracción menstrual se está enseñando de nuevo. Porque tiene otra gran ventaja. Legalmente, un aborto sólo se da cuando existe una evidencia clínica de embarazo. Si tu te extraes el óvulo (fecundado o no) sin haber constatado si existe gestación, no estás abortando. Por tanto, no incumples la ley ni podrás ser castigada. Sólo me pregunto si conviene que difundamos demasiado esto. Sinceramente, mejor continuamos con nuestras redes de apoyo y empoderamiento subterráneas. Es preferible (y prudente) que no sepan todo lo que sabemos. Al enemigo bata blanca, ni agua.


viernes, 16 de diciembre de 2011

martes, 13 de diciembre de 2011

SEXUAL HERRIA eta AGUR


jueves 15 de diciembre

Rueda de prensa:
11: 30 hrs.
IPES
(Tejeria 8, Iruñea)
&
Conferencia:
19:30 hrs.
Herriko Taberna (Carmen k.)

con Kattalin Miner, autora de uno de los prólogos y miembra de Medeak


Ya salió de mis entrañas y extravíos la criatura... y me ha dejado eufórica, exhausta y vueltalaire. Emulando a mi inspiradora Kattalin, siento que el tiempo de este blog ya se fue. Mientras me reinvento y mudo de infernétika piel, iré dejando a penas rastro de mis andanzas. Y dejo pendiente una despedida indigna de nosotras...

viernes, 25 de noviembre de 2011

Maravilloso dibujo que nos dedicó Myriam Cameros al colectivo ex_dones cuando andábamos a vueltas con el pantojismo.


Para este 25 de noviembre




en Píkara

martes, 8 de noviembre de 2011

LAS 10 TORTURAS CAPITALES (EN PATRICIA HERAS) por SILVIA VILLULLAS

(Silvia y yo de farra en Iruñea. Ahora anda en plan Alfredo Landa por el país de las suecas.)


Echo muchísimo de menos a Patri. Aunque ya no lloro varias veces al día sí que lo hago varias veces a la semana. Me duele el pecho cuando recuerdo. Me duele su dolor. Quise ser su ángel salvador pero no fui más que una tirita en una herida de dimensiones inabarcables de donde salía sangre a borbotones.
Esa herida quizá tenía un origen genético o quizá no tuvo mucha suerte con su primer entorno. Pero lo que desde febrero de 2006 impidió que hubiera cura para ese corazón tan grande y tan herido fue el verse sumida en una acusación que comenzó como asesinato y que acabó como atentado a la autoridad y lesiones.
El primer hachazo fue su detención en el Hospital del Mar y su posterior encierro en el calabozo, sufriendo torturas psicológicas y siendo grabada con una cámara para no dejar lugar a duda de lo que tenían que declarar los policías que la iban a acusar (Victor Bayona y Bakary Samyang, condenados por torturar a Yuri Sarrán, simular delito de tráfico de drogas y falsificar el atestado).
A partir de ahí vienen una larga lista de torturas que voy a intentar resumir como las que a mí me parecían tremendamente dolorosas:
1) El peregrinaje semanal a la Audiencia Provincial para firmar, como medida cautelar. 5 años y 7 meses, es decir, 288 semanas yendo a firmar a la puta sección 8ª de la Audiencia, viendo a los mismos putos funcionarios, que si bien en un principio la miraban como a una delincuente antisistema finalmente quizá cuestionaron esta impresión inicial.
2) El ver como su versión era cuestionada, incluso por su propia familia. No tuvo apoyos de los suyos, quizá su abuela era la única con la que se relacionaba de forma amable. Su hermano, “desaparecido” desde verano del 2009, no era más que una losa. Cuando su madre la llamaba sólo era para contarle sus propias penas. Su padre, no desaparecido pero ausente.
3) El papel de los abogados durante el juicio ante la Audiencia también fue una tortura, no sólo por el hecho de que su trabajo fue lamentable, sino porque Patri fue presionada para que reconociera su culpabilidad en aras de obtener un trato mejor. Si bien nunca reconoció su delito sí que fue aconsejada para que pagara la responsabilidad civil a los guardias, lo cual se volvió en su contra, pues sin era inocente ¿por qué había resarcido a los policías? En la vista el único letrado que mereció su minuta fue Don Gonzalo Boyé, defendiendo la inocencia de Rodrigo.
4) Y enlazando con lo anterior, tortura económica. Patri se vino a Barcelona con la indemnización por despido de su trabajo en Madrid, unos 6.000 euros, los cuales tuvo que emplear casi íntegramente en el pago de las minutas de abogados y procuradores que de nada le sirvieron.
5) Tortura de innumerables reuniones en el FAGC para montar fiestas y reunir fondos para ayudar económicamente a Alfredo y a ella. Tortura de mangoneo y nepotismo a cargo de su presidente.
6) Tortura de vivir cada fin de semana como si fuese el último, con las consecuencias que ello acarrea. No soy una abanderada de la vida sana pero la presión de un futuro absolutamente incierto se puede convertir en una espiral de nada a lo que agarrarse que conduce a la depresión.
7) Tortura de infinitos recursos jurídicos y de peticiones de indulto. Una vez que se publicó la sentencia de la Audiencia de Barcelona, el 15 de enero de 2008, había que recurrir al Tribunal Supremo. El cual no emitió su fallo hasta el 12 de junio de 2009. Tortura en espera de la ejecución de la sentencia del Supremo. Desde el 12 de junio de 2009 en cualquier momento podían llamar de la Audiencia y decir, venga, pa la cárcel. Pero no lo hicieron hasta octubre de 2010. Es inimaginable esa sensación de que en cada momento puede aparecer en tu casa un Mosso y cogerte del brazo y decirte, vamos, game over. Un año y tres meses pensándote si coger la maleta y fugarte de toda esta mierda. Arrepintiéndote cada día por no hacerlo.Tortura de vivir en una cárcel construida de papel durante casi cinco años, una cárcel que te impide viajar, amar, vivir.
8) Tortura de que unas horas antes de entrar en prisión llegue la noticia del indulto a Alfredo. Son demasiadas las preguntas sin respuesta sobre este tema. Tortura de por qué él y no yo. Porque soy mujer. Efectivamente, el machismo mata.
9) Y la segunda peor tortura: LA PRISIÓN DE WAD RAS. Aunque intentaba siempre mostrar una cara amable a la gente que la visitaba los fines de semana, yo, que la visitaba casi a diario como su “abogada” veía su sufrimiento diario, sus lágrimas de impotencia ante al tortura de tener que decir a los hijos de puta de la Junta de Tratamiento que no iba a reconocer el delito, que era inocente. “Inocente entre rajas”. Bromeábamos con hacer una peli porno en la cárcel. Pero lo cierto es que la sordidez de la prisión no la conoce nadie más que quien la haya sufrido en sus propias carnes. Aún recuerdo nuestro único bis a bis, ella no me quería besar porque tenía las encías tan inflamadas e infectadas que desprendía un aliento que hacía daño.
10) Y la tortura final y la más dura, ya que destruyó toda la energía que le quedaba: EL PUTO TERCER GRADO.
Es una forma de tortura muy perversa. El “papá Estado” como le llamaba ella te deja salir de la cárcel para ser una mujer integrada en el sistema. Era muy positivo tener pareja y por ello entramos en esa ficción (la realidad es que siempre vivimos una no relación muy complicada, aunque llena de amor). A Patri le destrozaba la vida del tercer grado y el futuro incierto de no saber hasta cuando iba a durar esa situación. Dormir en una celda con otras 7 personas, levantarte a las 7 de la mañana, ir a currar, salir de currar e ir de nuevo a dormir a la cárcel. Y los fines de semana como un oasis en el desierto. Hasta que llaga el domingo a las 8 de la tarde y tienes que volver a esa realidad. De depresión, de tristeza, de rabia, de impotencia, de frustración.
El tercer grado es una tortura, como concepto, no hace falta relatar las inmundicias que se producen en prisión. Esa sensación de falsa libertad erosiona día a día tu autoestima, la esperanza y las ganas de vivir. Para qué.


jueves, 29 de septiembre de 2011

SAYAK SIEMPRE TAN BRUTAL... Y EL MUNDO TAN GORE




"Estoy en la cocina, escucho el sonido de dos balas que han incrustado en un cuerpo (esto lo sé porque el sonido de las balas al aire es muy distinto). Son las 9 pm, estoy indignada porque la suprema corte de justicia ha decidido que el aborto siga siendo penalizado en Baja California. Escucho las balas y entiendo su lógica. Quieren que sigamos pariendo para que esxs niñas sigan engrosando las filas del capitalismo gore. Nosotrxs parimos y ellos nos los matan. ¿Cierto?"



Sayak Valencia desde Tijuana

Capitalismo Gore

lunes, 19 de septiembre de 2011

jueves, 1 de septiembre de 2011

ENTREVISTA A ITZIAR ZIGA, 23 DE JULIO EN GARA

(Foto de Iñigo Uriz. 5 de julio, Iruñea. Creo que era la única vestida de negro.)

Esta es la entrevista que me hizo Oihana Llorente y que salió publicada en euskera en el Gara del pasado 23 de julio. Lo compramos en las Ramblas y me dió tal subidón que por un rato logré olvidar que me había retorcido la rodilla una semana antes... bailando.

¿Cómo te definirías a ti misma?
_Joder con la preguntita. Venga, voy a empezar fuerte. Soy la mamachicho del feminismo vasco.

¿Licenciada en periodismo has ejercido como periodista? Y ahora ¿escritora?
_La primera vez que publiqué un reportaje fue aquí en el Gara, hace… ¿doce años? Por cierto, nunca más les interesó ningún tema que les propuse. Diles de mi parte que me hagan caso. En todo lo que hago, soy una freaki irreductible. Después fui la corresponsal en Barcelona del periódico feminista Andra durante los cuatro maravillosos años que duró. El último número creo que la mitad de las páginas eran mías. ¿Igual por eso cerró? Pero no soy apta para las prioridades periodísticas: impostar objetividad, inmediatez,… Sigo utilizando una grabadora vintage de casette.

¿Es la provocación tu arma de lucha? ¿qué efecto buscas con ella?
_La provocación siempre está en el ojo que ve y juzga. Y siempre se juzga desde la norma. Como bollera deslenguada golfa feminista radikal de extremísima izquierda e incapaz de disimular nada de esto, comprenderás que me es imposible pasar desapercibida. Además, tampoco quiero. Te hacen la vida imposible de mil maneras para que pagues por tu herejía y encima tienes que esforzarte en parecer apta. Sino gozo de los (dudosos) beneficios de acatar la norma, ¿por qué voy a cargar con su hipocresía? De cualquier manera mi provocación es dulce porque yo soy muy feliz en mi margen junto a las otras monstruas.

El libro que vio la luz hace una par de años tiene como fondo el feminismo femenino, ¿en qué consiste?
_Feminismo femenino, qué mal suena eso. Devenir perra es una visibilización lúdica y colectiva de un grupo de mamarrachas que elegimos el disfraz de la puta para resistir y gozar en este mundo heterocentrado, católico, aburrido y triste. Pero siempre hablo de una feminidad extrema, bastarda y antipatriarcal.

¿Como ves el feminismo? ¿y el transfeminismo, en que consiste?
_Creo que la lucha feminista está pasando por un momento dulce y expansivo, aunque todos los momentos son imprescindibles. El transfeminismo es una actualización más de la herejía feminista que pretende recuperar radicalidad, aglutinar más disidencias desde diferentes identidades de género e incorporar procedencias de lucha. El prefijo trans quiere insuflar hibridación y movilidad. Pero no se trata de ningún salto al vacío, hay un diálogo permanente y vivo con otras propuestas feministas igualmente cañeras y transformadoras aunque menos efectistas. En realidad, Olympe de Gouges, guillotinada en 1793, ya era transfeminista.

¿Está el feminismo listo para prescindir del género?
_No llego a comprender desde que malinterpretación de las ideas de Judith Butler o Beatriz Preciado se llega a sugerir que el feminismo debe aspirar a prescindir del género. El género es la herramienta de comprensión que nos ha ayudado desde mediados del siglo XX a comprender cómo operan las relaciones de poder patriarcales. Y en su misma definición alude a la versión que cada una y uno encarnamos de toda una complejísima combinación de mandatos sociales entorno a la feminidad y a la masculinidad. No somos globos de helio. Cuando escucho que debemos desmontar el sujeto político mujeres para avanzar en nuestra liberación, me entran ganas de abofetear. ¿Cómo hostias luchas contra la feminización de la pobreza sin aplicar nociones de género?

¿La lucha contra la violencia de género parece estar de moda no crees? ¿se ha avanzado mucho por parte de las instituciones?
_Como este sistema es tan perverso y todo lo fagocita en su favor, está aprovechando el aumento de la denuncia social contra la violencia machista para reforzar sus sistemas de control y vulnerabilizar todavía más a las mujeres. Ahí está nuestro trabajo feminista, no dejar de meter caña y de exigir que deje de ampararse esta violencia y vigilar que no se vuelva en nuestra contra esa lucha. Por eso el discurso contra la violencia machista no debemos delegarlo nunca en las instituciones. Debe seguir siendo siempre discurso y acción del feminismo autónomo.

Cámaras, seguridad, policías... ¿estas son las recetas para hacerle frente?
_Yo siempre digo, tu marido te acosa y te amenaza porque has decidido mandarle al carajo y tú tienes que quedarte en casita y salir a la calle acojonada esperando la muerte. ¿Órdenes de alejamiento? Cursos de autodefensa intensivos y eficaces para ellas y ven cabrón, ante la duda, yo la viuda. Les ha venido muy bien la alarma social frente al maltrato para reforzar los sistemas de control policiales sobre toda la población.

¿Porqué te llamas a ti misma puta?
_Porque el estigma puta es el mecanismo más perverso que ha ideado el patriarcado para doblegarnos y dividirnos a todas las mujeres. Quieren que nos peguemos la vida desmintiendo que somos putas, porque siempre estamos bajo esa sospecha. Y para que la defensa de tu conveniencia social tenga validez, debes señalar a una puta de verdad y distanciarte de ella. Además, así te creerás que la mierda de condición femenina decente a la que te aferras es satisfactoria para ti. Además, soy borracha, hablo alto, me vuelven loca las lentejuelas y las medias de encaje, mantengo la cabeza alta y la mirada fija,… Socialmente soy leída como puta.

Se habla mucho de ellas, sin hablar con ellas...
_Porque cuando ellas hablan, lo desmontan todo. Por eso a mí me encanta escucharlas. Sobre todo a las putas callejeras empoderadas. Como mujer inadecuada, a mí me han enseñado mucho a ser fuerte en esta mierda de mundo misógino.

¿Cree que es la autodefensa feminista la mejor solución a la violencia machista?
_Sin duda. Aunque cada día siento más, junto a mis adoradas e imprescindibles Medeak, que para cambiar de paradigma, debemos empezar a desterrar verbos como resistir, defender. Siempre respondiendo sin dotarnos de la capacidad de crear. Mis Medeak, cuando organizan fiestas, advierten con un cartel en la entrada: cuidado, estás entrando en zona feminista. Imagina qué diferencia de enunciación respecto a los típicos: no se permiten agresiones sexistas.

¿Qué papel deben tomar las instituciones?
_Uf, Pregunta trampa. Voy a sacar la cresta para responderte: darnos la pasta y jodernos lo menos posible.

Y los hombres, ¿deben aportar en la construcción de otro tipo de sociedad?
_Es evidente que no están a la altura de la transformación que nosotras hemos emprendido. No son capaces de generar un discurso deconstructor de su género y mucho menos de generar acción colectiva para desmontar el orden patriarcal. Hace años era más jarekrisna y repetía aquello de: ellos también están jodidos y bla bla. Ahora tengo cada vez más claro que deben sentirse cómodos y compensados con las cosas como están porque no las cambian. Por supuesto que hay tipos fantásticos y auténticas chungas misóginas. Pero cada día me celebro más por haber elegido ser bollera y no pegarme la vida esperando que Él avance.

La violencia que padecen las mujeres tiene mil caras, ¿cómo se puede combatir a todas?
_Yo lo tengo muy claro: fe-mi-nis-mo. En mi trabajo como periodista tuve la gloriosa oportunidad de conocer a grupos de mujeres muy diversos. Y comprobar que esas redes de activismo que se tejen horizontalmente entorno a una circunstancia funcionan como células de empoderamiento salvavidas para las mujeres. Y todas han desarrollado desde su experiencia encarnada colectiva análisis y estrategias frente a la violencia estructural machista. Las afectadas por cáncer de mama, las trabajadoras domésticas, las discapacitadas, las moras con hijab, las lesbianas, las trabajadoras del sexo, las transexuales,…

¿Cree que el feminismo ha perdido su radicalidad? ¿Debe de recuperarlo?
_Demasiadas veces escucho que el feminismo se ha aburguesado o institucionalizado y me jode mucho. ¿De que feminismo hablamos? Es un ataque tan fácil y tan insultante para miles de mujeres que se organizan en infinidad de grupos y generan otros posibles. Nosotras llevamos lustros ofreciendo alternativas. Claro que el enemigo es muy grande y está armado, no nos lo pondrá nunca fácil. Se aprovechará todo lo que pueda de nuestro trabajo sin reconocernos y para neutralizarnos. Pero vivir emparanoiadas con que nos van a asimilar es como viajar con palos en las ruedas. Y estoy hasta el coño de ese negativismo enfermizo de la izquierda. Soy apocalíptica eufórica.

¿Cuales son esas propuestas trasnformadoras menos efectistas de las que hablas?
_Hay mucho trabajo hormiguita fabuloso que se desprecia e invisibiliza porque no pretende erigirse como vanguardia pero que tiene la mágica facultad de volver habitable esta mierda de mundo heteropatriarcal construido contra nosotras. Tamaia, por ejemplo. La asociación de mujeres contra la violencia familiar machista que ofrece terapia gratuita a víctimas del maltrato en Barcelona y que ha reprogramado a miles de mujeres, entre otras yo.

¿El transfeminismo cree que es cercano a la sociedad?, ¿es aglutinador?
_Creo que se está generando un diálogo ilusionante.

Y el pornoterrorismo, ¿qué significado tiene este movimiento?
_¿Movimiento? Todo el pornoterrorismo se concentra alrededor de una monstrua demoníaca y colosal llamada Diana J. Torres que expande abyección sexual en todo lo que hace. Un consejo veraniego: leed su detonador libro publicado en Txalaparta. Benidorm mutará en orgía en Chernobyl.

Tras Devenir Perra vino Un zulo propio, una colección de textos breves, ¿con qué nos sorprenderás en breve?
_Lo estoy terminando ahora mismo. Es otro alegato incendiario de los míos contra la sexofobia vasca. La estoy gozando porque me estoy desgañitando contra la maldita moral puritana católica que tanto nos ha colonizado.

¿Qué respuesta esperas de tu próximo libro?
_Que nuestro pueblo se saque la maldita cruz del recto y empiece a follar más y mejor.


martes, 28 de junio de 2011

LA LESBOFOBIA ATACA DE NUEVO (COMO SIEMPRE)

(María y yo en plena acción, por Rodrigo Van Zeller.)



(MI ARTÍCULO PUBLICADO CON MOTIVO DEL 28J EN EL MAGAZINE FEMINISTA PÍKARA)


"Ni permiso ni perdón. Nagore Iturrioz"

Hace a penas unos meses, en un lugar de cuyo nombre no quiero acordarme, estábamos unas amigas y yo pasando la tarde alegremente. Embriagadas por las cervezas y por nuestras risas. Algunas de ellas querían ir a un bar que ya no frecuento, ni frecuentaré jamás. A pesar de que la vez anterior que había estado allí con mi novia, sufrimos una agresión muy salvaje de un machorro y nadie nos apoyó, decidí acompañarlas. Supuestamente, ese es un bar guay donde las lesbianas podemos mostrarnos libremente y las mujeres bailar tranquilas. Éramos seis. Entramos, pedimos nuestras bebidas y antes de que nos las sirvieran, ya había un tío revoloteando a nuestro lado e imponiéndonos el contacto con él. Esa tarde estábamos tan contentas que no respondimos a la primera, simplemente, no interactuamos con él. Es decir: le ignoramos. Se fue poniendo más pesado, invadiendo nuestro círculo, clavándonos su mirada insistentemente y diciéndonos cualquier gilipollez que también he olvidado.. Entonces vino una chica que estaba con él, al parecer su novia, y nos soltó: “¿Por qué sois tan bordes con él? Lesbianas de pelo rapado amargadas que no folláis.” Ahí sí que respondimos, verbalmente. No merece la pena entrar en más detalles pero las gafas de sol de una de mis amigas terminaron en el suelo aplastadas por él, o por ella, no recuerdo. Ese fue el primer asalto físico contra nosotras. Acabamos pegándonos en la calle con ellos dos, con otra pareja hetera amiga de ellos y con todo el barrio contra nosotras. Ellos y ellas tenían un aspecto de modernillos que no delataba para nada su enfermiza lesbofobia. Y ninguna de nosotras llevamos el pelo rapado, al menos toda la cabeza.

Siento comenzar este artículo con tal mal rollo, pero así muchas veces es nuestra vida. No nos perdonan que no acatemos el heterodestino, que no tengamos un maromo, o simplemente un chico, a nuestro lado. Cuando nos agreden y respondemos, siempre somos nosotras las violentas porque, como disidentes, defendernos no nos está autorizado. Tenemos que seguir pagando por nuestra herejía lésbica. Y, sobre todo, por no escondernos, armarizarnos. Por ser visibles. ¿Creíais que esto ya no pasaba? Vivimos tiempos complicados.
Por un lado, probablemente el mejor contexto social para la diversidad sexual que se haya dado jamás. Ganado a pulso por el movimiento feminista y lesbianista. Sin duda. No nos han regalado nada. Y, como siempre, la reacción de la bestia contra esa amenaza que, por el simple hecho de existir como bolleras, suponemos para su modelo hegemónico heteronormativo, en el que se sustentan el patriarcado y el capitalismo. Este es un repaso a las nuevas, y no tan nuevas, caras de la lesbofobia. Porque chicas, hermanas, la guerra continúa. Eso sí, nosotras siempre nos lo pasamos mejor.
Como decía, a mayor visibilidad, mayor posibilidad de existir plenamente. Aunque también aumenta nuestra vulnerabilidad porque, por mucho que nosotras hayamos cambiado, el contexto social en el que no tenemos otro maldito remedio que vivir, no cambia ni cambiará de la noche a la mañana. Igual que los crímenes de los machos contra quienes ellos creen legítimamente sus mujeres se agravan cuando ellas descubren (repito, gracias al desafío y al trabajo feminista) que no tienen porque ser sus esclavas, Ahora mismo se está dando una reacción contra esa posibilidad de existir que nos hemos ganado. Sólo hay que recordar esas miles de familias patriarcalmente legitimadas que salieron a las calles con banderas españolas a exigir que sigan siendo ellos los únicos permitidos. Quienes jamás se manifiestan en las calles por nada, ya que las reglas del juego les favorecen (o eso creen), salieron en masa para que nosotras (maricas, bolleras y trans) no empezáramos a tener ni un solo derecho.
Nos odian porque les recordamos que sus miserias de vínculos heteropatriarcales son evitables. Nos odian para no tener que pensar en si el modelo jerárquico, misógino, sexófobo y triste de vida que les impusieron y acataron merece la pena ser vivido. Y en esto, no se diferencian en nada los foros de la (heterofascista)familia y las dos parejas que nos agredieron aquella tarde. Cualquiera de las dos chicas tenía más pinta de bollera que yo. Y de los chicos, ni hablemos. Una vez escuche a la Laura Bugalho (aguerrida sindicalista galega trans bollera y amiga): Nos odian porque les jodemos.
Cuando María y yo salimos a la calle juntas, el acoso de los machorros es incesante. Las dos tenemos bastante pinta de putas. Y cuando ven que somos novias, que existe un vínculo sexual entre nosotras, enloquecen. Claro que afortunadamente hay días en que la gente desconocida con la que nos topamos nos ignora, incluso nos sonríe. A veces algunas veces le da a una por creer en la maldita humanidad.
La siquiatria decimonónica apuntaló que las lesbianas somos potencialmente asesinas porque el delicado equilibrio de la mente femenina se fragmenta en nosotras al desarrollar deseo sexual por otras mujeres y, sobre todo, al negarnos a tener un hombre al lado que nos controle. ¿Os parece obsoleto y ridículo este diagnóstico? Pues perdura y cala bastante más de lo que creemos. ¿Qué pasó con Dolores Vázquez y qué factor de su vida hizo que ingresará en prisión por asesinar a la hija de su exnovia cuando ni una sola prueba le inculpaba? Era una lesbiana evidente y reconocida.
Hace unos meses, una amiga que estaba en prisión fue llamada por la trabajadora social de la cárcel. Estaba pendiente de conseguir el tercer grado pero la amable funcionaria le advirtió que ella se opondría. Le dijo que había rastreado su blog y los de sus amigas (nosotras), que éramos una panda de lesbianas, que nuestra vida era pura promiscuidad y drogadicción. Y que iba a presentarla en su informe como una sociópata. Hay que decir que mi amiga, a demás de bollera y golfa, era siniestra. Durante unos meses controlamos contenidos en nuestros blogs para no perjudicarla, pero ya no importa. Mi amiga logró el tercer grado pero se suicidó justo hace dos meses. Sin matar a nadie.
También otras amigas abiertamente bolleras (Medeak) fueron hace poco criminalizadas por los contenidos de su blog. Y condenadas a pagar una multa a un baboso que les había agredido en un bar porque ellas respondieron tan agresivamente como él las atacó primero. En el juicio se las retrato como una panda de lesbianas resentidas que salen por la noche a pegar a hombres. Como siempre, la autodefensa en las mujeres se lee socialmente como violencia. Y otro día tuvimos que salir cuatro amigas de un bar porque todo un grupo de tíos, al comprobar que no les hacíamos ni caso, nos fueron molestando y agrediendo físicamente hasta que nos fuimos. Nos escupieron la bebida a los ojos para cegarnos (yo perdí la visión durante unos minutos rodeada de agresivos machorros) y nos dijeron que “íbamos de sobradas” porque no quisimos hablar con ellos ni fingir que nos interesaban sexualmente. En cuanto vieron a dos de mis amigas besarse, se volvieron locos. Eso sí, nosotras respondimos.
También en algunas redes queer se nos ha acusado de ser violentas porque hablamos alto y de insistir en nuestro lesbianismo. Parece que en según que sectores de lucha no binaria, que juegan a la desfachatez política e insultan la inteligencia de Judith Butler o Beto Preciado al invisibilizar la dominación machista, molesta nuestra identidad bollera. Ese: a mí no me gustan las etiquetas. Como si fuéramos globos de helio. Vamos, no me jodas. Artista puede ser una etiqueta, punk puede ser una etiqueta, rubia puede ser una etiqueta, borracha puede ser una etiqueta. Bollera es una enunciación vital históricamente masacrada y oprimida desde la que muchas mujeres tenemos una posibilidad de existir sin autobikotearnos ni doblegarnos.
En este sentido, cada vez necesito más por la vena el discurso lesbianista de las MDMA. “Cuando hablamos como bolleras radicales (asumiendo que somos multiidentitarias), nuestro único intento es poder utilizar nuestra práctica política como un instrumento importante contra el heteropatriarcado... Uno más entre las millones de estrategias antipatriarcales adoptadas desde la individualidad o desde la colectividad, y que no es mejor ni peor que el resto. Pero que sí ha sido invisibilizado por el esencialismo feminista, el movimiento LGTB y su capital rosa y esperemos que no por el movimiento trans.” Hablamos de identidades estratégicas y sobre todo, de no tener que justificarnos políticamente porque otros nunca han tenido que hacerlo.
Las feministas ya hemos comprendido con el tiempo que jerarquizar luchas no sólo prioriza a menudo a quienes más legitimidad social tienen, sino que además no nos lleva a ningún lado. No podemos ser tan estúpidas de actuar como si maricas y bolleras ya hubiéramos alcanzado una posibilidad de existir sin marcha atrás y ahora llega la hora de las y los trans. Además, no puedo con esos irritantes antagonismos victimarios en plan “yo estoy peor que tú, yo sufro más discriminación. La historia no es una línea ascendente y la palabra progreso miente. Hay que seguir identificando y combatiendo las nuevas (y no tan nuevas) estrategias de la lesbofobia y de la homofobia. Sin olvidar nunca, además, que todos los odios hegemónicos entorno al género se sustentan en la misoginia o en la fobia a lo femenino. (Igual que todos los odios hegemónicos entorno a la raza se blanden desde el supremacismo blanco.)
Seguir aprendiendo a defendernos unas a otras. A generar espacios de seguridad y gozo colectivos. A minimizar el inmenso daño que recibimos cuando respondemos a su violencia. A no cuestionarnos unas a otras y empalizar políticamente. A no reprocharnos a nosotras mismas las alianzas que elegimos y tampoco las que no elegimos. A pedirle aliento y protección divinas a Sylvia Rivera, aquella travesti puta portorriqueña yonky sintecho guerrera y activista siempre que lanzó un tacón contra la policía el 28 de junio de 1969 en la puerta del bar Stonewall en Nueva York. Y a celebrarnos cada día no sólo por resistir y plantar cara al enemigo heterodominador, sino también por disfrutar cada minuto de estas vidas que son más nuestras porque nos las hemos ganado a pulso.